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Motivos por los cuales comemos

Existen diversos sistemas involucrados en la selección de alimentos en los que participa no sólo nuestro estómago sino también nuestro cerebro.

Conocer los motivos por los cuales comemos nos permite generar estrategias más adecuadas para lograr una alimentación equilibrada y saludable.

Comemos porque necesitamos energía. 

 El cerebro, junto con diferentes órganos, censa los niveles de nutrientes en el cuerpo y cuando detecta la necesidad de alimento, envían una señal que es reconocida como hambre.

Realizar un mínimo de 4 comidas diarias, permite que el hambre se regule y que los volúmenes de cada comida sean equilibrados.

Alimentos que son fuente de proteínas como yogur, leche, queso, carnes, Lomito de atún LC, Caballa LC, Natural Break Nutritivo, Liviano o Natural, son opciones que dan saciedad por más tiempo.

Comemos por causas ligadas a emociones 

Los alimentos que elegimos, las cantidades y las frecuencias de las comidas pueden estar influenciados por emociones como ansiedad, ira, alegría y tristeza. 

Cuando ante la presencia de estas emociones intentamos no comer, lo que provocamos es más carga emocional, como ansiedad y enojo. Por eso, enfocar nuestra atención en evitar comer nos desenfoca en lo que verdaderamente está sucediendo.

Un primer paso para lograr cambios en el comer emocional es reconocer cuál es la emoción que puede llevarnos a comer.

Comemos porque tenemos alimentos a nuestro alcance

En este caso, el deseo de comer aparece sólo porque la comida está cerca. Esto no depende de la voluntad, sino que responde a condiciones biológicas de la especie humana ya que, en la prehistoria, la disponibilidad de comida era escasa y esporádica, por lo que se comía cada vez que se encontraba alimento. 

En la actualidad, se continúa respondiendo de la misma manera porque no ha pasado tiempo suficiente para que se adapte la biología a este nuevo ambiente que ofrece comida todo el tiempo.

En este caso, conviene elegir porciones individuales en lugar de paquetes que tienen más de una porción.

Comemos porque la comida es gratificante 

Hay un sector de nuestro cerebro que nos vincula a la comida por la respuesta de placer que representa. Algunas personas identifican el placer por la comida como un problema. Sin embargo, comer por placer es saludable si elegimos las porciones adecuadas y no nos excedemos.

Para regular lo que comemos porque es rico es importante establecer un equilibrio entre la frecuencia y el tamaño de la porción. Aquellos alimentos que tienen baja densidad de nutrientes o una alta concentración calórica, consumidos en baja cantidad y con una frecuencia razonable, son perfectamente compatibles en el marco de una alimentación saludable.

Arcor colabora con una alimentación variada y equilibrada mediante el programa “Tu Porción Justa” que  ayuda a distinguir los productos en porciones individuales.